Uno de los principales problemas de muchos escritores noveles suele ser la ortografía y gramática. Tenemos la idea, la historia que contar, su trama y posible desenlace, pero nos faltan las herramientas básicas para elaborarla. "¿Y si no uso las palabras adecuadas? ¿Habré omitido alguna tilde?"
El bloqueo creativo (falta de ideas y de desarrollo de trama) no es el único obstáculo para escribir. También existe el bloqueo técnico. Miedo a no dar la talla, a no escribir con la presteza y corrección que se nos exige.
Por suerte, si bien el bloqueo creativo puede surgir en el momento menos oportuno, cuando menos lo esperas, el bloqueo técnico puede empezar siendo un campo de minas apenas salvable que, con el paso del tiempo y la dedicación necesaria, vaya remitiendo hasta casi -ojo, recalco el "casi"- desaparecer.
Cada uno tiene sus métodos respecto a esto, todos respetables y dignos de análisis.
Por mi parte, estos son mis consejos:
FASE 1: ten siempre una base de ayuda y consistencia.
-Usa el corrector del procesador de textos:
A no ser que escribas a mano, no te avergüences en absoluto en activar el corrector ortográfico del procesador de textos que uses, incluidos los gratuitos y multiplataforma (OpenWriter, AbiWord...). Esto es especialmente recomendable -si no obligatorio y necesario en extremo- para aquellos principiantes no habituados con el hábito de escribir.
-Activa el corrector del navegador web:
Navegadores gratuitos tan famosos como Firefox disponen de una herramienta integrada de corrección de textos. La puedes usar siempre que quieras redactar un correo electrónico, escribir en foros, rellenar formularios... Hay cientos de contextos disponibles.
Respecto al uso del correo electrónico, no recomiendo la opción de "comprobar ortografía" que va palabra tras palabra una vez finalizas el texto. Es mucho mejor que vayamos corrigiendo cada palabra que esté mal escrita conforme la escribamos (saldrá subrayada en rojo). El reto no es que luego la aplicación corrija automáticamente tus errores, sino que al terminar de redactar no exista falta alguna.
-Escribe bien en todos los lugares de la red.
Incluido el Messenger y cualquier otro sistema de mensajería instantánea. De poco te ayudan los correctores ortográficos si luego pasas cierto tiempo semanal escribiendo en "lenguaje de móvil" con tus conocidos. Al principio cuesta, es lógico y comprensible, pero intentar escribir siempre con todas las letras y sobre todo tildes en las palabras nos ayudará a enfocarlo como un hábito común y lógico.
Puede que tardes un poco más en contestar a tus contactos de MSN, pero, ¿tan importante es esto acaso? ¿No es mejor acostumbrarse a hacerlo bien?
Por supuesto, se da por hecho que esto es aplicable también a foros, blogs, comentarios en páginas web, etc.
Cuando pase el tiempo, lo raro será que no escribamos así y abreviemos palabras. Ya no estaremos tan preocupados por cometer faltas u omitir tildes a la hora de redactar. Nuestro índice de error habrá descendido de manera considerable.
FASE 2: ponte a prueba.
Pasado un tiempo habrás adquirido cierta presteza ortográfica. No te impongas ningún plazo definido: lo sabrás. Cuando llegue ese momento, te aconsejo que midas tu propio nivel redactando sin ayuda alguna.
¿Cómo hacer esto? Tenemos dos medios:
El primero y más útil para nuestro aprendizaje, aunque complicado en su ejecución, es usar una máquina de escribir. Sin fuentes, correcciones o truco informático alguno. Así, de paso, eludimos las molestas interrupciones que nos supone el tratar un texto frente a un ordenador que nos permite hacer una infinidad de cosas más. Fuera música y visitas ocasionales a las páginas web "para descansar un poco".
El bloqueo creativo (falta de ideas y de desarrollo de trama) no es el único obstáculo para escribir. También existe el bloqueo técnico. Miedo a no dar la talla, a no escribir con la presteza y corrección que se nos exige.
Por suerte, si bien el bloqueo creativo puede surgir en el momento menos oportuno, cuando menos lo esperas, el bloqueo técnico puede empezar siendo un campo de minas apenas salvable que, con el paso del tiempo y la dedicación necesaria, vaya remitiendo hasta casi -ojo, recalco el "casi"- desaparecer.
Cada uno tiene sus métodos respecto a esto, todos respetables y dignos de análisis.
Por mi parte, estos son mis consejos:
FASE 1: ten siempre una base de ayuda y consistencia.
-Usa el corrector del procesador de textos:
A no ser que escribas a mano, no te avergüences en absoluto en activar el corrector ortográfico del procesador de textos que uses, incluidos los gratuitos y multiplataforma (OpenWriter, AbiWord...). Esto es especialmente recomendable -si no obligatorio y necesario en extremo- para aquellos principiantes no habituados con el hábito de escribir.
-Activa el corrector del navegador web:
Navegadores gratuitos tan famosos como Firefox disponen de una herramienta integrada de corrección de textos. La puedes usar siempre que quieras redactar un correo electrónico, escribir en foros, rellenar formularios... Hay cientos de contextos disponibles.
Respecto al uso del correo electrónico, no recomiendo la opción de "comprobar ortografía" que va palabra tras palabra una vez finalizas el texto. Es mucho mejor que vayamos corrigiendo cada palabra que esté mal escrita conforme la escribamos (saldrá subrayada en rojo). El reto no es que luego la aplicación corrija automáticamente tus errores, sino que al terminar de redactar no exista falta alguna.
-Escribe bien en todos los lugares de la red.
Incluido el Messenger y cualquier otro sistema de mensajería instantánea. De poco te ayudan los correctores ortográficos si luego pasas cierto tiempo semanal escribiendo en "lenguaje de móvil" con tus conocidos. Al principio cuesta, es lógico y comprensible, pero intentar escribir siempre con todas las letras y sobre todo tildes en las palabras nos ayudará a enfocarlo como un hábito común y lógico.
Puede que tardes un poco más en contestar a tus contactos de MSN, pero, ¿tan importante es esto acaso? ¿No es mejor acostumbrarse a hacerlo bien?
Por supuesto, se da por hecho que esto es aplicable también a foros, blogs, comentarios en páginas web, etc.
Cuando pase el tiempo, lo raro será que no escribamos así y abreviemos palabras. Ya no estaremos tan preocupados por cometer faltas u omitir tildes a la hora de redactar. Nuestro índice de error habrá descendido de manera considerable.
FASE 2: ponte a prueba.
Pasado un tiempo habrás adquirido cierta presteza ortográfica. No te impongas ningún plazo definido: lo sabrás. Cuando llegue ese momento, te aconsejo que midas tu propio nivel redactando sin ayuda alguna.
¿Cómo hacer esto? Tenemos dos medios:
El primero y más útil para nuestro aprendizaje, aunque complicado en su ejecución, es usar una máquina de escribir. Sin fuentes, correcciones o truco informático alguno. Así, de paso, eludimos las molestas interrupciones que nos supone el tratar un texto frente a un ordenador que nos permite hacer una infinidad de cosas más. Fuera música y visitas ocasionales a las páginas web "para descansar un poco".
El segundo medio es más burdo, pero está en la mano de todo el mundo. Consiste en usar un procesador de textos tan antiguo y/o simple que no tenga corrector ortográfico.
Si estás en windows puedes usar el "EDIT" (se accede desde el símbolo de sistema, tecleando "edit").
Si estás en windows puedes usar el "EDIT" (se accede desde el símbolo de sistema, tecleando "edit").

Si estás en Linux, puedes probar "gedit", "nano" o similares.

No sé apenas nada del sistema Mac OsX, así que por desgracia no puedo señalar ningún programa afín. Estoy seguro de que los maqueros conocen algún editor de texto plano en su sistema.
Escribiendo de este modo, nos forzamos a centrarnos en cada palabra y frase. Es una práctica muy recomendable, pero sólo cuando ya se está en disposición de la destreza adquirida necesaria. Si no sabemos qué palabras escribimos mal... ¿Cómo vamos a corregirlas nosotros mismos? Por eso es recomendable estar un periodo inicial con todos los correctores ortográficos que podamos, hasta que, al ver una palabra mal escrita -o sin tilde-, la podamos identificar claramente, aun después de haberla escrito.
--------
Estos métodos requieren de tiempo y disciplina, pero funcionan.
Si eres de los que tienes miedo a escribir mal, si cada palabra o frase te parece un suplicio o incomodidad constante, plantéate estas ideas y, si consideras conveniente, aplícalas a tu estilo narrativo.
Tarde o temprano notarás los cambios. Y entonces ya no te tendrás que preocupar más de cómo escribes, sino de lo que quieres contar y transmitir. Al fin y al cabo, ésa es la idea, ¿no?
Escribiendo de este modo, nos forzamos a centrarnos en cada palabra y frase. Es una práctica muy recomendable, pero sólo cuando ya se está en disposición de la destreza adquirida necesaria. Si no sabemos qué palabras escribimos mal... ¿Cómo vamos a corregirlas nosotros mismos? Por eso es recomendable estar un periodo inicial con todos los correctores ortográficos que podamos, hasta que, al ver una palabra mal escrita -o sin tilde-, la podamos identificar claramente, aun después de haberla escrito.
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Estos métodos requieren de tiempo y disciplina, pero funcionan.
Si eres de los que tienes miedo a escribir mal, si cada palabra o frase te parece un suplicio o incomodidad constante, plantéate estas ideas y, si consideras conveniente, aplícalas a tu estilo narrativo.
Tarde o temprano notarás los cambios. Y entonces ya no te tendrás que preocupar más de cómo escribes, sino de lo que quieres contar y transmitir. Al fin y al cabo, ésa es la idea, ¿no?








2 comentarios:
¡Muy útil tu publicación! Un amigo me remitió a esta página y me dio gracia leerlo, pues yo escribo en varios blogs que he creado y publico cosas que con el tiempo vuelo a leerlas y les consigo errores tan absurdos que provoca dedicarse a jugar la loteria jajajaja.
¡Saludos! Que tengas un buen día.
¡Gracias, Alejandro! Me alegra mucho que te haya gustado la entrada y que te pueda ser de alguna utilidad.
No desesperes; es más difícil que te toque la lotería, que escribir errores aberrantes siempre...
Un saludo, ten un buen día tú también.
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